• luisv67

La Era de los Valores Digitales: Activos Virtuales.

Actualizado: mar 25


Nuestra economía está digitalizándose cada vez más, por lo que consideramos importante dejar claros algunos conceptos básicos alrededor de este tema. En esta línea y en seguimiento a nuestro post de Activos Virtuales: Análisis y Reflexiones (Primera Parte)es importante puntualizar que, de acuerdo a la Ley para Regular a las Instituciones de Tecnología Financiera, denominada “Ley Fintech”, un “Activo Virtual” es:

“...la representación de valor registrada electrónicamente y utilizada entre el público como medio de pago para todo tipo de actos jurídicos, y cuya transferencia únicamente puede llevarse a cabo a través de medios electrónicos.

De lo anterior, se entiende que la Ley Fintech reconoce plena validez a los activos virtuales, incluyendo a las criptomonedas, por lo que la primera idea a destacar, es que estos y su operación es legal, pero está restringida conforme a las circunstancias que expondremos adelante.


Si bien la ley deja abierta la puerta para una posible operación con activos virtuales, también es cierto que la cierra inmediatamente al dejar en manos del Banco de México el pronunciamiento en relación a la manera práctica en la que podrán utilizarse.

Como se abordará más adelante, el pronunciamiento de Banco de México al respecto, no estuvo ni cerca de la intención que la propia definición pareció impulsar.

Pero comencemos por distinguir la diferencia entre token y criptomoneda, siendo el primero una unidad de valor que una empresa crea para operar su modelo de negocio, que puede representar cualquier activo fungible y negociable intercambiable dentro de su propio ecosistema, de ahí los conceptos de utility token y security token que veremos más adelante, y la criptomoneda, que es un activo digital que se programa para funcionar como un medio de intercambio, con las mismas características de una moneda.

Otro concepto importante a considerar en este contexto, son los “Exchanges”, los cuales son plataformas de intercambio de criptomonedas, donde puede cambiarse dinero fiat o criptomonedas, por otras monedas digitales, sin embargo, también es importante considerar otro tipo de monedas digitales, como lo son las Initial Coin Offerings (ICO´s) e Inital Exchange Offerings (IEO´s), que son creadas o programadas para que funjan como medios para obtener fondeo de dinero fiat u otras criptomonedas, a través de las cuales se ofrece una de estas monedas, o parte de una de ellas, a cambio de la inversión que se realice a favor del proyecto que se busca fondear, generando una especulación de que dicha moneda aumente su valor en el tiempo debido al éxito que pueda tener el proyecto de que se trate. Tal es el caso de Ethereum o NXT.

La gran diferencia entre ICO y IEO, es que la segunda se lanza o “comercializa” con el respaldo y a través de un Exchange.

Dentro del apartado de las criptomonedas, podemos encontrar como referencia inequívoca a la Bitcoin, la primera moneda digital que puso a temblar al sistema financiero por eliminar a los “middle man” en las operaciones entre pares. Aunque aquí también entra la figura del “minero”, que trataremos en otro post, pero son la referencia más cercana a estos intermediarios, pero con protocolos muy claros y establecidos previamente, lo que impide salirse de las reglas del juego.

Tras ganar popularidad y reconocimiento, Bitcoin inspiró el surgimiento de muchos otras “criptomonedas”, incluso hoy en día se comercializan y están en circulación digital, más de 4 mil de ellas, y cada día surgen nuevas que buscan ganar protagonismo.

Las criptomonedas nacen en un gran número de ocasiones a través de una ICO, momento en que la empresa o particular desarrollador, presenta su proyecto a los interesados o posibles inversionistas, quienes adquieren (compran al precio fijado, con dinero fiat u otras criptomonedas) dicho activo virtual en caso de interesarles la propuesta.

Como contexto, la dinámica es muy similar a las ofertas públicas de venta de acciones, en donde una empresa comienza a figurar en la Bolsa de Valores del país de que se trate y pone al alcance del público inversionista en general, parte de las acciones que la constituyen, con la intención de especular, siendo la diferencia que, en lo particular, la ICO, se tratará de una representación de valor dentro del ecosistema de la empresa o particular que la lanzó. Este valor, tenderá a variar, y mientras más sólido, efectivo y dinámico sea el actuar de la empresa o particular, más valioso será su ecosistema, generando así una respuesta de mayor valor para su moneda, para finalmente considerarse como medio de intercambio fuera de su propio ecosistema.

En cuanto a los tokens, el panorama es mucho más interesante, además de ser, en cierto modo, la única figura reconocida por autoridades mexicanas con la que pueden operar las “Fintech” e instituciones de crédito en México, según la circular 4/2019, sin embargo, hay que distinguir los siguiente:

A diferencia de las monedas digitales, existen 2 tipos de tokens, habiendo grandes diferencias entre sí. En esta clasificación podemos encontrar los “Security Tokens” y “Utility Tokens”, así como los “Equity Tokens”, que son una subcategoría de los primeros, es decir, de los security tokens, y si bien ya se comienza a hablar de algunos otros tipos, nos quedaremos por el momento con estos que ya están plenamente establecidos.

A) Los Security Tokens”, son en la práctica los más comunes y representan únicamente una inversión en dinero, pensados con el objetivo de conseguir retornos especulativos, que dependan enteramente del esfuerzo de otros, es decir, de la empresa o particular que lo creó a través de la correspondiente programación.

En palabras llanas, si compras un token, una representación de valor, con el único objetivo de que tu dinero genere más dinero por el trabajo de la startup, empresa o particular que lo promueve, es un security token, y dependiendo del país, tendrá una regulación muy específica. Para México, con base en la actual legislación, no es posible promover, ni utilizar este tipo de tokens por parte de las Fintech o ITF´s (Instituciones de Tecnología Financiera) y Bancos.

Los “Equity Token”, son hasta la fecha una forma aceptada de security tokens. Estas representaciones virtuales de valor, ni son dinero, ni son servicios futuros, sino que representan una parte del valor de una empresa. Haciendo una analogía con el sistema tradicional de valores, son “acciones” corporativas representadas por unidades de valor digitales.

B) Los “Utility Tokens”, como en su nombre lo indica, son tokens que generan un uso o son útiles dentro del ecosistema donde se crean. Estos tokens son una representación de valor que puede funcionar como medio de administración, o bien, se pueden “cambiar” por un servicio o producto futuro, como si fueran una especie de cupones digitales, y no pueden ser comercializados en el mercado abierto, ya que, en caso de ser así, se convertirían en una criptomoneda o en otro tipo de activo virtual. Estos activos virtuales no son dinero en estricto sentido, se compran con el fin de recibir un producto o servicio y finalmente su valor no depende únicamente del esfuerzo de otros.

Asimismo, y como quedó señalado, también se crean con fines de administración u operación interna, y aquí se encuentra la modalidad que actualmente permite el Banco de México.

A la fecha, el Banco de México ha determinado que los activos virtuales solo podrán ser utilizados para operaciones internas de las Fintech e Instituciones de Crédito para facilitar su operación ordinaria, sin que puedan ser comercializados, ni utilizados como medios de pago, de ahí que pudieran definirse como un tipo de Utility Token interno.

De nuevo, agradecemos mucho tu tiempo de lectura y comentarios para enriquecer el tema Si deseas más información, con mucho gusto puedes contactarnos a través de nuestras redes sociales o web page www.technolawgeek.com.